dilluns, 22 de setembre de 2008

Serra Escalona i Devesa de Campoamor , en greu perill



REPORTAJE. EL FUTURO DE UN ÁREA PROTEGIDA EN LA VEGA BAJA
Un parque natural en lista de espera
Las más de 80 alegaciones presentadas contra la protección de Sierra Escalona dilatan ya dos años su delimitación definitiva
La Generalitat difundió hace ahora dos años la orden de creación del Parque Natural de Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor. 24 meses después unas exiguas medidas cautelares son las únicas vigentes para ordenar este territorio. Los límites propuestos son de 4.700 hectáreas para la superficie de suelo de mayor protección. Escalona es uno de los hábitats de aves rapaces más importantes de Europa. Su futuro sigue en entredicho por las más de 80 alegaciones con trasfondo urbanístico presentadas por particulares y tres ayuntamientos con la voluntad de reducir el área protegida.

D. P. A. Las más de ochenta alegaciones que municipios y particulares afectados presentaron al decreto de creación del Parque Natural de Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor y su Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) están retrasando la creación formal de ese espacio protegido.
La delimitación de definitiva y puesta en marcha de los mecanismos de protección ambiental de de 4.697 hectáreas de este valioso espacio natural anunciada con gran despliegue informativo por Esteban González Pons, el entonces conseller de Medio Ambiente en la Generalitat Valenciana, se produjo hace ahora dos años. El 8 de septiembre de 2006, en plena polémica sobre la avalancha de presentación de nuevos planes urbanísticos y la investigación de la Unión Europea sobre la política urbanística valenciana.
24 meses después rigen las medidas cautelares sobre cualquier actuación que se pretenda realizar en los bosques y zonas agrícolas protegidas y sus zonas de amortiguación de impactos, otras 3.000 hectáreas.
La Conselleria está estudiando estas alegaciones presentadas por los ayuntamientos de Pilar de la Horadada, Orihuela y San Miguel de Salinas, según explicó un portavoz autorizado de este departamento del Consell sobre el momento actual de la tramitación.
El sentido general de esas aportaciones es el de recortar la superficie protegida en los tres municipios que comparten el paraje. También están analizándose los documentos presentados por propietarios de suelo con expectativas urbanísticas organizados en la zona de Torremendo (Orihuela), comunidades de regantes y asociaciones empresariales Procosta, además de la Cámara oriolana. En esencia piden "jibarizar" el área protegida. Aluden a criterios de desarrollo económico y agravios con zonas que sí se están urbanizando, como Colinas Golf Resort-PAU 21, con mayores valores ambientales y que ha eludido la protección.
En ese mismo proceso, los colectivos ecologistas, agrupados en torno a Amigos de Sierra Escalona (ASE), exigen la ampliación de la zona a proteger hasta las 11.000 hectáreas.
Cuando estas alegaciones se asuman o se descarten en el PORN, el documento pasará, según las citadas fuentes, a manos de Consejo Jurídico Consultivo de la Generalitat para que las Cortes den el visto bueno final a la creación del parque. Con partida presupuestaria y actuaciones concretas sobre el terreno para salvaguardar uno de los hábitats de aves rapaces más importantes de Europa con extensos pinares en un paraje poco conocido por los vecinos de la comarca.

Lo importante.
Pero existen otros factores que podrían estar condicionando en parte este retraso, sugiere Miguel Ángel Pavón, miembro de la Asociación de Amigos de Sierra Escalona, colectivo protagonistade la reivindicación que finalmente aceptó a la administración autonómica.
La delimitación definitiva del parque natural debe coordinarse con la aprobación del basto y ambicioso Plan General de San Miguel.
Por otra parte, la Unión Europea instó la Comunidad a crear nuevas zonas especiales de protección de las aves (ZEPA) y Sierra Escalona se verá beneficiada por esa resolución. La delimitación para la ZEPA y la del parque natural no coinciden. Se debe resolver además el contencioso administrativo que los colectivos conservacionistas interpusieron contra la macrourbanización del PAU-21. Una promoción en 400 hectáreas en pleno paraje natural avalada por el Plan General oriolano de 1990. Sobre el mapa, este residencial de lujo, dos mil viviendas y campos de golf, se interna como una cuña en el corazón de la sierra. Los primeros bloques comienzan a despuntar entre los pinares al margen del litigio.
Pavón recuerda que, al margen de estas dificultades y la política de hechos consumados como la del citado PAU-21, lo importante es que la ya lejana orden de declaración del parque no tiene marcha atrás

1 comentari:

Pauet ha dit...

Aquest blog cada dia està millor... mira que el Joan està ben connectat i sap coses... Gràcies per mantenir viva la flama verda, amic.